Las tarjetas, un recurso útil si es que protegen al consumidor

Crecí en un barrio en el sur del Bronx, donde casi la mitad de todos los residentes vivían por debajo del nivel federal de pobreza. Es triste, pero el mismo problema de desigualdad económica que oprimía a mi barrio cuando era niño todavía aqueja a mi comunidad y a muchas otras partes de los Estados Unidos actualmente.

Más de 48.8 millones (15.9%) de las personas en los EE.UU. viven en la pobreza, comparado con 33.3 millones (12.2 por ciento) en el año 2000, según la Oficina del Censo.

Y cuando uno es pobre, cosas básicas como tener acceso a su dinero pueden resultar más costosas.

Durante muchos años, la única manera en que las poblaciones marginadas podían tener acceso a su sueldo era dependiendo de los centros de cobro de cheques que cobran honorarios exorbitantes.

Pero eso está cambiando.

Hoy en día, los nuevos avances, como las tarjetas de nómina, están haciendo más fácil que las personas que no tienen cuenta de banco tengan acceso a su dinero con un costo menor, e incluso de forma gratuita.

A pesar de las críticas que recibieron las tarjetas de nómina en la prensa en los últimos meses debido a las malas acciones de algunos empleadores, creo que son un importante recurso para nuestras poblaciones que no tienen cuentas de banco o utilizan muy pocos servicios bancarios, los hispanos representan el 48.7 por ciento de éstos.

Estas tarjetas proporcionan a las personas acceso a las cosas simples, como las compras en línea y el pago de facturas electrónicas. Proporcionan protección contra el fraude y el robo, a diferencia de los cheques de papel y dinero en efectivo.

Y las tarjetas de nómina están mejorando cada vez más.

Recientemente, Mastercard anunció el lanzamiento de las nuevas normas de protección del consumidor para las tarjetas de nómina. He trabajado en colaboración con organizaciones laborales y la empresa para ayudar a dar forma a estas reglas, como parte de mi trabajo como miembro de la junta asesora de Master Your Card: Oportunidad, un programa de educación pública de Mastercard.

Los nuevos estándares de Mastercard, que entran en vigor el 1 de julio, requieren que los empleadores operen los programas de tarjetas de nómina con transparencia, informando a los empleados acerca de las políticas y los cargos en un lenguaje claro y fácil de entender. Los estándares también prohíben los cargos por acciones rutinarias, como retirar efectivo una vez por cada período de pago y verificar el saldo o balance de la tarjeta. Lo más importante de todo, los estándares ordenan que los empleadores proporcionen educación financiera sólida a sus trabajadores para asegurarse de que tendrán las herramientas necesarias para administrar sabiamente sus finanzas.

Este tipo de cambio viene a través de la educación, tanto para las personas que tienen cuentas de banco como quienes no las tienen. Según aumenta el conocimiento, también habrá más prosperidad e igualdad, y al final podremos devolver la dignidad y la justicia a las personas que trabajan duro para engrandecer esta nación.

 

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